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dimecres, 9 de gener de 2013

LA SÍNDROME DE “DIÓGENES” (SD-AC)

És un trastorn també conegut pel nom d’acumulador compulsiu (AC). Es dona quan la persona o persones, acumulen i guarden tot allò que troben (llibres, roba, objectes, etc) pensant que pot tenir un valor en un moment determinat, fins el punt d’anar reduint en forma progressiva i constant el seu espai físic vital.

La persona, es va aïllant del seu voltant i cada vegada es descuida mes a nivell personal i físic (higiene pròpia, neteja general). Son persones que tenen sensació de soledat i poden haver desenvolupat un trastorn depressiu, o també poden haver patit una mort propera, una separació y fins i tot, problemes econòmics mes o menys severs.
El problema mes greu associat a aquesta patologia és la falta de consciència de malaltia del afectat, cosa que no el predisposa a ser ajudat. És per això que s’ha de tenir en compte els símptomes visibles per veure el nivell d’afectació, i saber si és una manifestació inicial lleu o va evolucionant a un quadre cada cop mes patològic. Entre d’altres, cal tenir en compte els següents punts:
• Excessiu aïllament voluntari
• Evitar sortir de casa si no és indispensable
• Comportament malhumorat i poc amistós
• Rebuig d’ajuda vingui de qui vingui
• Problemes amb el veïnat per l’actitud del afectat

Si sabeu d’ algú que pot tenir aquest problema, és convenient informar-ne a la família i buscar ajuda professional per tractar de solucionar-ho.


DEPENDENCIAS AFECTIVAS (DA)

Las DA son trastornos vinculados a las emociones y a la capacidad para establecer lazos afectivos con las otras personas. Se las considera una subclasificación de los Trastornos de la Personalidad, lo cual implica que pueden tener un patrón crónico y estable en la vida de la persona.

Las DA se caracterizan principalmente por la necesidad de estar vinculados a otras personas y por un gran miedo a la pérdida y a la soledad. Los que las padecen, buscan estar siempre en pareja puesto que no soportan el hecho de no sentirse queridos, y eso les dificulta enormemente el poder vivir solos, soportando incluso situaciones de relaciones muy negativas y desaconsejables antes que romper ese vínculo que tanto necesitan. No son capaces de mostrarse independientes y buscan la aprobación y aceptación social en todo momento.
Pueden mostrar emociones diversas al no obtener lo que necesitan (ira, rabia, desesperación, temor, culpa,…) y una baja autoestima que les hace parecer depresivos y con falta de iniciativa. Son inestables a la hora de comportarse y cambian rápidamente su humor cuando obtienen lo que desean: sentirse queridos y, a la vez, cuidadores del otro.

Normalmente los dependientes afectivos no consiguen mantener una relación estable, puesto que acaban asfixiando al otro por su control excesivo (celos, exigencia de explicaciones, desconfianza,…) y el sufrimiento que experimentan ante la reacción de su pareja, les lleva a actitudes depresivas que se van repitiendo a lo largo de su vida.

Es conveniente trabajar las DA para reconducir la vida afectiva de los afectados, ya que si no lo consiguen, su calidad de vida dejará mucho que desear y el sufrimiento será un continuo compañero de viaje. La forma de hacerlo es aumentando la autoestima, desarrollando la independencia de campo, produciendo respuestas asertivas y mejorando la confianza, tanto respecto a si mismos como en los demás.