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diumenge, 20 de gener de 2013

INTERPRETACION DE LOS SUEÑOS

Solemos soñar entre 3 y 5 veces cada noche, pero recordamos únicamente el último sueño que hemos tenido, y depende también del momento en que nos despertamos (mucha gente no suele recordar lo que sueña).

Podemos tener sueños referentes a situaciones que nos producen o podrían producirnos satisfacción (tener determinadas cosas, estar con según que personas, tener una vida plácida,…). Otro tipo de sueños son los premonitorios, referidos a situaciones de futuro que podemos encontrarnos y que nos sugieren posibilidades de acción o de tener algunas cuestiones en cuenta. También existen los sueños fronterizos, normalmente sin interés interpretativo y que se producen asociados con situaciones vividas en el día a día.
En lo que a la interpretación de los sueños se refiere, deberíamos tener en cuenta unos criterios:
• Detallar el contenido del sueño lo más exacto posible, sin añadir ni eliminar nada de lo que recordemos.
• Asociar lo soñado con la personalidad y conocimiento que tenemos de la persona que sueña.
• Intentar relacionar los elementos básicos del sueño con los acontecimientos vitales de la persona en un proceso de libre asociación.
En general, existen unos elementos universales en los sueños que nos ayudan a la interpretación, y que pueden categorizarse como un diccionario de sueños. Como ejemplo explicaré algunos de ellos, o dicho de otro modo, que significa soñar con ese elemento (del “Gran Libro de los Sueños” de Emilio Salas):
AGUA; simboliza la vida, los sentimientos, la fecundidad y la abundancia.
FUEGO; simboliza el espíritu y todo lo espiritual.
VOLAR; es elevarse, llegar a algo superior a nivel del pensamiento y de la imaginación.
VIAJAR; necesidad y/o deseo de cambiar aunque no se consiga.
TEMPESTAD; presagios de que el destino nos pone a prueba.
PÁJAROS; simbolizan el alma y el ansia de libertad.
ANIMALES; representan las cualidades o defectos que observamos en los demás.


Hay muchísimos significados y cientos de simbolismos, pero recordemos que los sueños son sólo una puerta más al universo infinito de nuestro cerebro, y a su vez, un estrecho pasillo que conecta el consciente con el inconsciente.